Fundamentación teórica

El Programa Terapéutico-Educativo Proyecto Hombre parte de una línea filosófica común inspirada en la psicoterapia humanista la cual apoya la drogadicción como el síntoma de un problema que está en la persona. Colocando así a la persona en primer lugar y siendo el protagonista de su propio proceso de recuperación. En palabras de Mario Picchi, fundador de Proyecto Hombre, “Proyecto Hombre no es una terapia ni un método: se propone poner a la persona humana en el centro de la historia, como protagonista liberada de toda esclavitud, que quiere rehabilitarse, que busca el bien, la libertad, la justicia”.

Las principales corrientes psicoterapéuticas de las cuales tomamos diferentes instrumentos, integrándolos en nuestros programas son: Psicología Humanista, Terapia Gestalt, Terapia Centrada en el Cliente, Logoterapia, Terapias Existenciales, Terapia Familiar Sistémica, Análisis Transaccional, Psicoanálisis, Conductismo. En Proyecto Hombre Málaga creemos que LA PERSONA es un ser social, no individualista; es un ser consciente de su realidad interna y externa; es capaz de enfrentarse y superar sus problemas; es capaz ser libre y autónoma, y de elegir  responsablemente; es capaz de autorrealizarse.

El objetivo principal es promover un proceso de desarrollo personal a través de una interacción social que tiende a la autonomía. En el Programa Terapéutico Educativo Proyecto Hombre en Málaga, contamos con los siguientes servicios: Programa Base, (Acogida, Comunidad Terapéutica y Reinserción) Programa Nocturno, Programa  de Prevención Indicada (Programa de Adolescentes y Menores), Programa de Prevención Universal y selectiva, Programa de Intervención Penitenciaria, Centros periféricos de Acogida (Marbella, Antequera, Ronda, Vélez-Málaga y Melilla)

Programa Base

A continuación vamos a describir el Programa  Base, de cuyo programa se desarrollan los demás programas que existen en Proyecto Hombre.

El Programa Base consta de tres fases diferentes ordenadas cronológicamente: de Motivación, de Crecimiento Personal y de Inserción Socio-laboral, que debido al espacio físico en el cual están  ubicadas reciben también el nombre de  Acogida, Comunidad  Terapéutica y Reinserción. Trabajaremos por tanto en todos los niveles a nivel comportamental, nivel afectivo (relaciones personales y familiares), nivel cognitivo, nivel existencial (entendiendo por tal todos los aspectos éticos, escala de valores y estilo de vida).

Proyecto Hombre trabaja en colaboración y coordinación también con otras entidades sin las cuales sería imposible desarrollar un trabajo efectivo y eficiente. Dichas entidades son: Adoratrices, Asima, Casa Pinardi, San Juan de Dios. Existen otras asociaciones que a lo largo de estos años han colaborado de manera muy activa con Proyecto Hombre de Málaga, como son: Emaus y Camino para Renacer, Asociación de Amigos de Proyecto Hombre de Alhaurín de la Torre.

Importante destacar el trabajo desarrollado con mujeres donde los objetivos generales son:

  • Aportar una serie de recursos concretos a dificultades específicas en relación a la mujer con adicciones y
  • Reducir posibles factores de riesgo en relación al género.

En síntesis, se atienden todo tipo de adicciones y se proporciona tratamiento a nivel cognitivo, afectivo, comportamental, social y valores humanos, en el que se pretende el desarrollo integral de la persona. El usuario debe manifestar su voluntariedad y participación activa en el tratamiento, así como el respeto de las normas de convivencia. Proyecto Hombre entiende la adicción como respuesta inadecuada a sus deseos y necesidades.

A continuación describiremos la primera fase del programa Base.

Acogida o Fase de Motivación (1ª fase del programa base).

En esta fase se crea un ambiente de acogida, donde se atienda las necesidades de los usuarios y familias. Se caracteriza por la existencia de un fuerte grupo de referencia y de apoyo emocional con un alto grado de cohesión. El clima se distingue por la autoayuda y una escala de valores apoyada en el respeto, la responsabilidad, la cooperación, el voluntariado, la confianza y la necesidad de comunicar y compartir. Se hace necesario el abandono de la conducta adictiva y la responsabilización de los aspectos esenciales de su vida. Asimismo, se realizarán aprendizajes básicos de autocontrol y hábitos de vida saludable. Todo esto se realizará entendiendo el papel del usuario como protagonista de su propio proceso.

Un objetivo fundamental de acogida es favorecer y promover un proceso de motivación y de cambio.

En todos los Programas de Proyecto Hombre se realiza un trabajo conjuntamente con las familias de los usuarios con el fin de alcanzar una participación activa de las mismas dentro del proceso de rehabilitación. Desde que el usuario llega al programa, acompañado de su familia, se intenta implicar y responsabilizar a ésta en todo el proceso. En la Acogida, la familia encuentra un ambiente acogedor y solidario entre las familias que han vivido antes la misma experiencia.

Comunidad Terapéutica o Fase de Crecimiento Personal (2ª fase del programa base).

Esta fase se realiza en régimen residencial, es una  fase intermedia que abarca el Proceso de Crecimiento Personal.

Las personas ingresan normalmente después de haber pasado una primera fase en régimen ambulatorio. Su finalidad es permitir y posibilitar un proceso de conocimiento y de crecimiento personal en un contexto comunitario.

Los usuarios conviven en un clima que favorece la introspección, y es propicio para realizar cambios personales que lleven al abandono definitivo de las conductas adictivas.

La Comunidad se conforma como una pequeña sociedad con normas propias,  roles y sectores de trabajo. Es una escuela de comportamiento, de experimentación de emociones, de reestructuración cognitiva y de interiorización de valores.

Durante este estadio de Crecimiento Personal, al igual que en los demás estadios, son varios los niveles de cambio:

  • Individual: Conductual, Emocional, Cognitivo. En esta segunda fase el itinerario terapéutico viene marcado por tres áreas fundamentales que son necesarias en el trabajo terapéutico que se realiza con los usuarios.  El área cognitiva, la conductual y la emocional. Dentro del área cognitiva se aborda principalmente una reestructuración a nivel de valores. En la conductual un cambio a nivel de actitudes y comportamientos. En la emocional trabajamos principalmente el control de impulsos y la gestión emocional.
  • Familiar: Cambios a nivel sistémico en las relaciones que se establecen en la familia.
  • Social: Del contexto en el cual se percibe al sujeto como miembro de la comunidad en la que vive.

Las actividades que el propio usuario va a realizar a través de las cuales continuara el proceso de maduración, tienen en cuenta los procesos de individualización  y socialización que lo definen como miembro del grupo. Estos procesos son: control emocional de la conducta, estilo atribucional, tolerancia a la frustración, creatividad, autoestima, autonomía, habilidades sociales y por último, reestructuración de la escala de valores.

Sus objetivos son los siguientes:

Objetivo general:

  • Facilitar y promover el crecimiento personal de los usuarios.

Objetivos específicos:

  • Crear un ambiente que favorezca la integración en el centro.
  • Reforzar hábitos de vida saludable y socialmente responsable en los usuarios.
  • Facilitar en los usuarios la responsabilización del propio comportamiento.
  • Canalizar la expresión de las emociones.
  • Facilitar que los usuarios den respuesta a las diversas situaciones familiares.
  • Fomentar la interiorización de valores humanos.
  • Potenciar el proceso de socialización de los usuarios.

VAR (Vivienda de Apoyo a la Reinserción) o Fase de Inserción Social (3ª fase del programa base).

El proceso de Inserción Socio-Laboral comienza desde el inicio, es decir, cuando la persona entra en la red asistencial, desde el primer momento, en Acogida y continuará en las siguientes fases, ya sea Comunidad terapéutica u otra. Cada una tiene sus objetivos y su estructura, y esto debemos valorarlo ya que a partir de ahí diseñamos una fase estructurada de Reinserción Social. No son fases aisladas sino que  están interrelacionadas, los objetivos de una fase tendrán continuidad en la siguiente.

La fase de inserción social supone afianzar los objetivos logrados en el proceso de crecimiento personal y desde un contacto más directo con la realidad. El usuario afianza el conocimiento sobre sus cualidades, valores e intereses con planteamientos reales para alcanzar unos fines, considerando  también sus limitaciones.

Se continúa en la elaboración y puesta en marcha del Proyecto de Vida (iniciado en la fase de Acogida) encaminado hacia el equilibrio personal, familiar, social, laboral y afectivo que dé sentido a su vida y que esté fundamentado en la responsabilidad y autenticidad hasta lograr alcanzar la total autonomía personal, la consolidación familiar y la inserción laboral y social.

La fase de Reinserción, consta de diferentes niveles que desarrollan la autonomía e independencia del usuario. Estos niveles se realizan de forma gradual e individualizada y en diferentes estadios del tratamiento.

La incorporación al mundo laboral se realizará en función de las necesidades del propio usuario.

La finalización del Programa se realiza una vez cumplido todos los objetivos establecidos en el Itinerario Terapéutico programado, es decir ha conseguido consolidar con éxito los siguientes criterios:

  • La autonomía Personal.
  • La consolidación Familiar.
  • La inserción laboral y social.

En este caso se le concede al usuario lo que se conoce como la llamada Graduación Terapéutica.

Programa de intervención penitenciaria

El Programa de Intervención Penitenciaria se aplica dentro del contexto creado a partir del Reglamento Penitenciario, que es el que regula, en última instancia, todas las actividades que se llevan a cabo en el interior de los centros penitenciarios. Los objetivos de este programa son: conseguir mejoras en la calidad de vida de los internos toxicómanos, dotándolo de habilidades personales y sociales; que continuará en los dispositivos extrapenitenciarios; facilitar la toma de contacto con los instrumentos terapéuticos y la metodología propia de Proyecto Hombre.

Todo este trabajo se realiza mediante entrevistas individuales, grupos terapéuticos, la asunción de compromisos y responsabilidades básicas, procesos de educación para la salud,  y el trabajo con la familia.

El Programa trata de dar una respuesta profesionalizada a aquellos internos drogodependientes que demandan nuestra asistencia en prisión, bien porque se encontraban realizando el Programa Terapéutico Proyecto Hombre en el exterior y han tenido que ingresar para el cumplimiento de una pena privativa de libertad, o bien porque desean iniciar un tratamiento libre de drogas en el interior de la prisión. Se trata de un Servicio de Motivación al tratamiento en el que se pretende preparar al usuario, a través de los recursos terapéuticos, para que pueda incorporarse de forma normalizada a un programa de Proyecto Hombre.

Los Asistentes a los Grupos de Proyecto Hombre, firman un contrato terapéutico por el que asumen los siguientes compromisos:

  • Mantener su proceso terapéutico dentro de Proyecto Hombre.
  • Adquirir hábitos de vida saludable.
  • No utilizar la violencia física ni verbal.
  • Acudir regularmente a las actividades que se organizan, justificando las ausencias.
  • Abandonar el consumo de drogas.
  • Actitud favorable en su proceso de crecimiento personal.
  • Poner en conocimiento de la familia su situación e incorporarla en el proceso en la medida de lo posible.

Actividades de Apoyo:

Durante todo el transcurso del programa, se realizan periódicamente seminarios informativos y formativos para los usuarios sobre temas relacionados con el Programa, como son: definición del Proceso Terapéutico en Proyecto Hombre, el Proceso de cambio, las habilidades sociales, prevención de recaídas y los hábitos de vida saludables.

Trabajo con familias:

Se interviene con la familia del interno con vistas a facilitar su reincorporación en el núcleo familiar e implicarles en el proceso terapéutico. Esta intervención se inicia con contactos telefónicos y entrevistas familiares. Dependiendo de los casos, se les incorpora a los Grupos Cero y a los de autoayuda de nuestros dispositivos extra-penitenciarios.

Programa nocturno

El Programa Nocturno está dirigido a promover el cambio personal y está enfocado al tratamiento de personas que, aunque tienen problemas de adicción, cuentan con una estructura familiar, social, laboral, etc., que les apoya y refuerza para conseguir su total abstinencia de la conducta adictiva. Se tiene la perspectiva del tratamiento como un período transitorio en la vida del Usuario, mediante el cual éste se convierte en el protagonista de su proceso. Se establece el marco terapéutico ambulatorio en términos de ayuda mutua, donde el trabajo grupal constituye la base de la estructura metodológica del programa.  Se lleva a cabo en el siguiente horario de 19.00 a 21.30 horas.

El usuario tiene que realizar un PROCESO DE CRECIMIENTO PERSONAL para poder atajar ese problema añadido que significa su adicción. Por ello no nos fijamos en sustancias, tiempo, edad, etc. sino en la necesidad de realizar ese proceso y en su motivación para llevarlo a cabo.

Se han diferenciado para una mejor organización los siguientes grupos de referencia:

  • Grupos de adultos con problemas de adiciones.
  • Grupo de Mujeres con problemas de codependencia.
  • Grupo de Jóvenes.

Se realizan entrevistas individuales donde se evalúa que la persona cumple el perfil necesario para realizar el programa nocturno.

Proyecto Hombre Málaga tiene definidas las características comunes de los usuarios que conforman este programa, entre las que podemos encontrar algunas de las siguientes:

  • Historial de adicción:
    • Personas que presentan consumos esporádicos.
    • Consumo de alcohol asociado a otras sustancias o comportamientos adictivos.
    • Dificultades iniciales para reconocer la dependencia al alcohol.
    • Presentan intentos previos de abandono del consumo y han conseguido periodos de abstinencia voluntarios.
    • Conocen los efectos adversos del consumo de la sustancia y manifiestan el deseo de abandonarlo.
    • Personas con problemas de adicción sin sustancia.
    • Alta motivación al tratamiento.
  • Sistema familiar:
    • Se mantienen en la estructura familiar, aunque se han reestructurado los roles familiares y aparecen situaciones de conflicto que no se resuelven adecuadamente.
    • Se han deteriorado los cauces de comunicación interpersonal y la expresión emotiva en el seno familiar.
    • En los usuarios con hijos, se evidencia una clara desatención de las funciones paternas.
  • Red social de apoyo:
    • Aunque se mantienen integrados en un grupo de iguales con conductas adictivas, también tienen  relaciones de amistad con personas con comportamientos saludables.
    • Cuentan con personas a las que pueden informar de su decisión de ponerse en tratamiento y con las que puede contar como apoyo a la terapia.
    • Mantienen actividades recreativas y de tiempo libre saludables y prosociales.
  • Situación laboral / formativa:
    • Están trabajando o estudiando.
    • Asumen responsablemente las exigencias de su trabajo o de su formación.
    • Estabilidad laboral.

Existen tres niveles de Intervención con objetivos específicos

Se considera que el usuario finaliza el Programa Nocturno, cuando cumple los objetivos establecidos en el itinerario terapéutico programado, es decir ha conseguido consolidar con éxito los siguientes criterios:

  • Abstinencia.
  • Autonomía personal.
  • Consolidación familiar.
  • Inserción laboral y social.

En este caso se le concede al usuario la Graduación Terapéutica.

Programas de prevención Universal y Selectiva

Desde sus inicios en España en 1984, y en Málaga en 1985, Proyecto Hombre ha desarrollado su trabajo en el terreno de la asistencia y la rehabilitación de personas con problemas de adicción, adecuando sus modelos de intervención a los cambios que se van produciendo, tanto en el tipo de sustancias consumidas, como en el perfil de los consumidores y en los estilos de consumo. Dentro de la filosofía característica de Proyecto Hombre y atendiendo a las necesidades demandadas por los usuarios, se pusieron en marcha programas dirigidos a adolescentes. Esta puesta en marcha de Modelos de Prevención Indicada dirigidos a adolescentes con consumos esporádicos de sustancias, permitió identificar la existencia de un “itinerario de consumo” en el que el tabaco, el cannabis y el alcohol se constituyen en las drogas de iniciación y en la puerta de entrada al consumo de otro tipo de sustancias.

El Programa de Málaga, junto con todos los Programas periféricos, han querido responder también a esta necesidad demandada por parte de Centros Educativos y familias que no saben afrontar los nuevos retos que plantea la adolescencia con respecto al consumo de sustancias. Para dar respuesta, se han llevado a cabo desde el año 2000 diversos programas de prevención en distintos ámbitos de trabajo, que a continuación pasamos a presentar:

  • Programa “Entre Todos”. Este programa se ha desarrollado a través de diversas materias que intentan dar respuesta a lo que pensamos que son los tres pilares en los que se debe cimentar la formación de los menores para la prevención del consumo de drogas: SABER (informando sobre las drogas), QUERER (reflexionando sobre actitudes, valores y motivaciones) y PODER (trabajando la autoestima, las habilidades sociales y la toma de decisiones). Entre sus objetivos cabe destacar: favorecer el desarrollo del pensamiento crítico y la toma de decisiones, incrementar las habilidades sociales y de comunicación, mejorar otras capacidades para la vida, aprender estrategias de resolución de conflictos, toma de contacto e identificación de valores, evitar el inicio del consumo de drogas o retrasar la edad de inicio en el mismo, reducir o anular el consumo de drogas legales en aquel alumnado ya iniciado, favorecer una actitud crítica y asertiva frente a las drogas. Se dirige a una población escolar específica (alumnado de 5º y 6º de Primaria y 1º, 2º, 3º y 4º de E.S.O.), desarrollada en la hora de Acción Tutorial, llevado a cabo por el profesorado que, previamente se ha formado para implementar el programa en el aula. Complementariamente se incluye un programa Familiar, que se aplica al mismo tiempo que el programa Escolar, en el que se proponen actividades que padres e hijos realizarán en casa. El trabajo en casa es supervisado en sesiones que se realizan en el centro escolar con toda la familia, tanto conjuntas (padres/madres con los hijos e hijas), o sólo para los adultos de la familia. El objetivo de estas sesiones familiares es que la familia sea agente preventivo para el menor.
  • Programa “A Tiempo”. Es un programa de Prevención Selectiva en el ámbito familiar. Está dirigido a padres y madres con hijos e hijas de edades entre 12 y 17 años, que mantengan consumo habitual de tabaco y alcohol  y experimental de sustancias ilegales; o bien que están integrados en grupos de referencia en los que estén en riesgo de consumir o de realizar cualquier otra conducta de riesgo (absentismo, fracaso escolar, agresividad, vandalismo,…). El programa consiste en dotar a los padres y a las madres de recursos y estrategias para afrontar las situaciones de estrés que se producen en casa de la mejor manera, trabajando con las familias temas como la información sobre sustancias y sus efectos en el organismo, habilidades para el manejo de la ansiedad, pautas para el adecuado manejo de normas en la familia, facilitar la comunicación efectiva y la gestión de conflictos. El programa se lleva a cabo a lo largo de entre 7 y 9 sesiones, con un grupo de entre 10 y 15 personas adultas.
  • Programa “Rompecabezas”. Programa dirigido a prevenir y/o reducir el consumo problemático de sustancias en jóvenes. Va dirigido a grupos de menores en riesgo; más concretamente a un colectivo que generalmente ha fracasado en los circuitos escolares habituales, o bien no se ha integrado en la educación reglada y que el propio sistema deriva a otras alternativas educativas o pre-laborales. Va dirigido también a los equipos docentes, educadores y educadoras, y todas aquellas personas profesionales que realizan su labor con este tipo de colectivo de menores. El objetivo es dotarles de herramientas para el abordaje de los primeros consumos de esta población y la intervención con ellos para dimensionar si existe un problema y es necesaria una derivación.
  • Programa de prevención laboral. Los problemas derivados del consumo de sustancias en el ámbito laboral generan desajustes que afectan negativamente al clima de trabajo de la empresa, a la salud de las personas y a los objetivos de la organización. La confirmada asociación entre consumo y siniestralidad (OIT), justifica una intervención profesional en materia preventiva que minimice los riegos laborales por accidentalidad. Nuestra propuesta de trabajo en el ámbito laboral va dirigida a la información y la formación como primer elemento de sensibilización y, posteriormente, elaboración de planes de prevención de los consumo de alcohol y otras drogas en empresas, entidades y colectivos que lo demanden. Todo ello dentro del Plan de Prevención de Riesgos Laborales, vigente en cada entidad. Entendemos que estos planes de prevención que tiene cada empresa deben diseñarse de forma conjunta y consensuada entre representantes de la empresa y representantes de los trabajadores y trabajadoras, coordinados por el personal técnico en prevención de Proyecto Hombre.

Programa de Prevención Indicada: Dirigido a Menores y Jóvenes y a sus Familias

A partir de 1994 comienzan a acudir al Centro Proyecto Hombre de Málaga un número creciente de familias de adolescentes con consumos problemáticos de drogas, conductas disruptivas y fracaso escolar. Para la atención de estos nuevos usuarios se hace un itinerario terapéutico individualizado dentro de las estructuras ya existente. Así, después de unos años de comienzo, el Programa de Menores y Jóvenes se pone en marcha en el año 1996 basando su trabajo en tres pilares fundamentales: la comunicación, la responsabilidad y la afectividad.

El perfil de los usuarios de este programa son menores (13-18 años) con consumo de sustancias y/o con comportamientos disruptivos y con todas las consecuencias adversas que devienen de dichos comportamientos de riesgo.

Los objetivos de este programa son básicamente: normalización del menor en su medio; papel de importancia prioritaria de la familia como marco fundamental en el que se desarrolla el crecimiento del menor; efecto preventivo en red, implicando a todas las redes sociales en las que se mueven los usuarios del programa; la experimentación y la actividad como principios de aprendizaje; énfasis en el fortalecimiento de los factores de protección frente a los factores de riesgo como estrategia preventiva.

Los principios metodológicos están inspirados en la filosofía de Proyecto Hombre, optando preferentemente por la vertiente educativa del programa teniendo también en cuenta la filosofía de la reciente Ley del  Menor. Los aspectos básicos de la metodología empleada son: metodología grupal; individualización de procesos; la autoayuda como eje de las relaciones de los usuarios; implicación y protagonismo de la familia en el proceso educativo del usuario; los menores tienen una función activa en el desarrollo de las actividades; responsabilización de todo aquello que hacen o dejan de hacer; formación integral  del menor en las distintas áreas que integran su personalidad: comportamental, cognitiva, afectiva y existencial.

Entre los instrumentos básicos que se utilizan a lo largo de todo el itinerario educativo, caben destacar los siguientes: entrevista motivacional, coloquios individuales y familiares, compromisos semanales, grupos de autoayuda tanto para los y las menores como para sus familias, seminarios formativos, talleres, programa de prevención selectiva para padres y madres “A Tiempo“, convivencias terapéuticas, actividades lúdicas y culturales, de ocio y tiempo libre, etc.

Desde sus inicios en España en 1984, y en Málaga en 1985, Proyecto Hombre ha desarrollado su trabajo en el terreno de la asistencia y la rehabilitación de personas con problemas de adicción, adecuando sus modelos de intervención a los cambios que se van produciendo, tanto en el tipo de sustancias consumidas, como en el perfil de los consumidores y en los estilos de consumo. Dentro de la filosofía característica de Proyecto Hombre y atendiendo a las necesidades demandadas por los usuarios, se pusieron en marcha programas dirigidos a adolescentes. Esta puesta en marcha de Modelos de Prevención Indicada dirigidos a adolescentes con consumos esporádicos de sustancias, permitió identificar la existencia de un “itinerario de consumo” en el que el tabaco, el cannabis y el alcohol se constituyen en las drogas de iniciación y en la puerta de entrada al consumo de otro tipo de sustancias.

El Programa de Málaga, junto con todos los Programas periféricos, han querido responder también a esta necesidad demandada por parte de Centros Educativos y familias que no saben afrontar los nuevos retos que plantea la adolescencia con respecto al consumo de sustancias. Para dar respuesta, se han llevado a cabo desde el año 2000 diversos programas de prevención en distintos ámbitos de trabajo, que a continuación pasamos a presentar:

* Programa “Entre Todos”. Este programa se ha desarrollado a través de diversas materias que intentan dar respuesta a lo que pensamos que son los tres pilares en los que se debe cimentar la formación de los menores para la prevención del consumo de drogas: SABER (informando sobre las drogas), QUERER (reflexionando sobre actitudes, valores y motivaciones) y PODER (trabajando la autoestima, las habilidades sociales y la toma de decisiones). Entre sus objetivos cabe destacar: favorecer el desarrollo del pensamiento crítico y la toma de decisiones, incrementar las habilidades sociales y de comunicación, mejorar otras capacidades para la vida, aprender estrategias de resolución de conflictos, toma de contacto e identificación de valores, evitar el inicio del consumo de drogas o retrasar la edad de inicio en el mismo, reducir o anular el consumo de drogas legales en aquel alumnado ya iniciado, favorecer una actitud crítica y asertiva frente a las drogas. Se dirige a una población escolar específica (alumnado de 5º y 6º de Primaria y 1º, 2º, 3º y 4º de E.S.O.), desarrollada en la hora de Acción Tutorial, llevado a cabo por el profesorado que, previamente se ha formado para implementar el programa en el aula. Complementariamente se incluye un programa Familiar, que se aplica al mismo tiempo que el programa Escolar, en el que se proponen actividades que padres e hijos realizarán en casa. El trabajo en casa es supervisado en sesiones que se realizan en el centro escolar con toda la familia, tanto conjuntas (padres/madres con los hijos e hijas), o sólo para los adultos de la familia. El objetivo de estas sesiones familiares es que la familia sea agente preventivo para el menor.

* Programa “A Tiempo”. Es un programa de Prevención Selectiva en el ámbito familiar. Está dirigido a padres y madres con hijos e hijas de edades entre 12 y 17 años, que mantengan consumo habitual de tabaco y alcohol y experimental de sustancias ilegales; o bien que están integrados en grupos de referencia en los que estén en riesgo de consumir o de realizar cualquier otra conducta de riesgo (absentismo, fracaso escolar, agresividad, vandalismo,…). El programa consiste en dotar a los padres y a las madres de recursos y estrategias para afrontar las situaciones de estrés que se producen en casa de la mejor manera, trabajando con las familias temas como la información sobre sustancias y sus efectos en el organismo, habilidades para el manejo de la ansiedad, pautas para el adecuado manejo de normas en la familia, facilitar la comunicación efectiva y la gestión de conflictos. El programa se lleva a cabo a lo largo de entre 7 y 9 sesiones, con un grupo de entre 10 y 15 personas adultas.

* Programa “Rompecabezas”. Programa dirigido a prevenir y/o reducir el consumo problemático de sustancias en jóvenes. Va dirigido a grupos de menores en riesgo; más concretamente a un colectivo que generalmente ha fracasado en los circuitos escolares habituales, o bien no se ha integrado en la educación reglada y que el propio sistema deriva a otras alternativas educativas o pre-laborales. Va dirigido también a los equipos docentes, educadores y educadoras, y todas aquellas personas profesionales que realizan su labor con este tipo de colectivo de menores. El objetivo es dotarles de herramientas para el abordaje de los primeros consumos de esta población y la intervención con ellos para dimensionar si existe un problema y es necesaria una derivación.

* Programa de prevención laboral. Los problemas derivados del consumo de sustancias en el ámbito laboral generan desajustes que afectan negativamente al clima de trabajo de la empresa, a la salud de las personas y a los objetivos de la organización. La confirmada asociación entre consumo y siniestralidad (OIT), justifica una intervención profesional en materia preventiva que minimice los riegos laborales por accidentalidad. Nuestra propuesta de trabajo en el ámbito laboral va dirigida a la información y la formación como primer elemento de sensibilización y, posteriormente, elaboración de planes de prevención de los consumo de alcohol y otras drogas en empresas, entidades y colectivos que lo demanden. Todo ello dentro del Plan de Prevención de Riesgos Laborales, vigente en cada entidad. Entendemos que estos planes de prevención que tiene cada empresa deben diseñarse de forma conjunta y consensuada entre representantes de la empresa y representantes de los trabajadores y trabajadoras, coordinados por el personal técnico en prevención de Proyecto Hombre.